¿Te hirieron quienes debían cuidarte?
Pero el factor que más pesa no es el evento en sí, sino si el niño tuvo o no una figura de apego a la que recurrir.
Reina Javier 9
11/4/20263 min read
El trauma que ocurre dentro de una relación
El trauma relacional no se define solo por un acontecimiento doloroso, sino también por el daño que se produce en vínculos importantes o en relaciones donde debería haber cuidado y seguridad. Puede aparecer ante maltrato, abandono, humillación, violencia de pareja o experiencias repetidas de invalidación. En la infancia, quien ejerce el daño puede ser precisamente una persona de quien el niño depende; por eso, confiar, pedir ayuda o expresar necesidades puede volverse difícil.
Sus efectos no son iguales para todas las personas. Algunas presentan ansiedad, tristeza, desconexión emocional o problemas para establecer límites; otras sienten vergüenza, desconfianza o temor al rechazo. Estas respuestas no son defectos de carácter: pueden ser formas aprendidas de protegerse en circunstancias adversas. Comprenderlo permite reemplazar el juicio por curiosidad y respeto.
Factores de riesgo y cifras: qué sabemos en América Latina
Entre los factores que aumentan la vulnerabilidad están la violencia familiar, la negligencia, la exposición a conflictos armados o comunitarios, la pobreza, la discriminación, el aislamiento y la falta de acceso a servicios de apoyo. También importa la duración y repetición de las experiencias, la edad en que ocurren y la disponibilidad de adultos protectores. Estos factores no determinan el futuro: el apoyo seguro y oportuno puede favorecer la recuperación.
Pero hay un matiz decisivo, y es el que la psicología clínica repite cada vez con más fuerza: lo que determina la gravedad no es solo la adversidad, sino la ausencia de una figura de apego disponible a la que recurrir ante ella (Revista Clínica Contemporánea, 2025). UNICEF LAC (2022). Violencia contra niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe 2015–2021. Estas cifras describen fenómenos vinculados, pero no equivalen a una prevalencia de trauma relacional.
La terapia Gestalt como posibilidad
La terapia Gestalt puede ofrecer un espacio para observar lo que ocurre en el presente: emociones, sensaciones corporales, necesidades y formas de relacionarse. Martín-Loeches Barral (2025) desarrolla el abordaje del trauma de shock y de desarrollo desde conceptos gestálticos, integrándolos con la teoría del apego de Bowlby y la teoría polivagal. La lógica es coherente: si el daño se produjo en una relación, la reparación necesita otra relación. La atención debe adaptarse a cada persona, priorizar seguridad, consentimiento y ritmo, y considerar enfoques informados en trauma.
Conclusión.
Se concluye, el trauma relacional nace de experiencias dañinas en vínculos significativos y puede afectar la confianza, la regulación emocional y la autoestima. Los riesgos sociales y familiares importan, pero no definen inevitablemente la vida de nadie. Aunque faltan estadísticas regionales específicas y comparables, los datos sobre violencia infantil y de pareja muestran la magnitud del contexto. Un acompañamiento respetuoso, incluida una terapia Gestalt adaptada y prudente, puede ayudar a reconstruir seguridad y elección.
Fuentes Bibliográficas.
Martín-Loeches Barral, A. (2025). Abordaje corporal del trauma desde la Gestalt. Tesina, AETG, 286 págs
Valencia Oroz, J. (2024). Apego en adultos y su relación con el trauma y la psicopatología. Universidad Pública de Navarra.
UNICEF LAC (2022). Violencia contra niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe 2015–2021.
Miranda, J. K., Crockett, M. A. y Vera-Pavez, J. I. (2021). The co-occurrence of intimate partner violence exposure with other victimizations. Child Abuse & Neglect, 117.
Preguntas.
¿Cómo pueden las experiencias tempranas influir en la manera de confiar en otras personas?
¿Qué factores protectores podrían reducir el impacto de la violencia o la negligencia?
¿Qué condiciones debería ofrecer una terapia para que una persona se sienta segura y respetada?
